El Trabajo Social, pieza clave en la atención a las personas afectadas por los incendios en la Comunidad de Madrid
La reciente ola de incendios que ha afectado a distintos municipios de la Comunidad de Madrid ha dejado tras de sí una profunda preocupación por sus consecuencias ambientales, sociales y humanas. El fuego ha provocado una irreparable huella ecológica, afectando a espacios naturales de gran valor y alterando ecosistemas cuya recuperación requerirá años de esfuerzo.
Junto al impacto ambiental, el fuego ha golpeado duramente a las comunidades locales, destruyendo viviendas, infraestructuras y medios de vida. La evacuación de hogares y núcleos residenciales ha supuesto una emergencia social que ha requerido de una respuesta pública coordinada y el acompañamiento de profesionales capaces de atender tanto las necesidades materiales inmediatas como el impacto emocional y social que eestán viviendo las personas afectadas.
La Comunidad de Madrid activó entre los días 24 y 28 de julio el Cuerpo de Voluntariado en Emergencias Sociales del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid, en virtud del convenio de colaboración suscrito con la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, incorporando a las profesionales voluntarias al operativo coordinado por el Servicio de Emergencias Sociales.
Un total de 20 trabajadoras sociales voluntarias participaron en esta activación extraordinaria, aportando su experiencia profesional y compromiso con las personas afectadas. Su intervención ha permitido reforzar la respuesta social desplegada desde los servicios públicos.
Las actuaciones desarrolladas se han centrado en la atención social inmediata a las personas evacuadas, la valoración de situaciones de vulnerabilidad, la realización de procesos de filiación y triaje social, la orientación y el acompañamiento a familias, así como la coordinación de traslados a recursos de alojamiento temporal y recursos residenciales. Asimismo, las profesionales han colaborado en la atención a personas mayores dependientes y personas con discapacidad desalojadas de centros residenciales, contribuyendo a identificar sus necesidades específicas y a garantizar su adecuada derivación y acogida.
Igualmente relevante ha sido la labor apoyo social y contención emocional desarrollada por las trabajadoras sociales. En situaciones de emergencia, cuando las personas deben abandonar su hogar, sus pertenencias y sus rutinas en cuestión de minutos, el acompañamiento profesional resulta fundamental para reducir la incertidumbre, facilitar la toma de decisiones y favorecer que puedan afrontar los primeros momentos de crisis con mayor seguridad y tranquilidad.
Las compañeras del Cuerpo de Trabajadoras y Trabajadores Sociales Voluntarios en Emergencias del COTS Madrid ponen en valor la excelente colaboración mantenida con los equipos de Emergencias Sociales de la Comunidad de Madrid, los servicios sociales municipales, Protección Civil, Cruz Roja, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el personal de los centros residenciales y el conjunto de profesionales que han trabajado sobre el terreno. Esta coordinación, unida a la organización de los equipos, al reparto claro de funciones y a la capacidad de adaptación de las profesionales, resultó determinante para garantizar una respuesta ágil, eficaz y centrada en las necesidades de cada persona afectada. Asimismo, las participantes resaltan la extraordinaria implicación de los municipios afectados y de una ciudadanía que se ha volcado en el apoyo y la atención a las personas damnificadas.
El Trabajo Social volvió a desempeñar un papel fundamental en la gestión de la emergencia, identificando situaciones de vulnerabilidad, priorizando necesidades y facilitando el acceso a recursos y apoyos. Su intervención permitió ofrecer una atención integral y adaptada a cada persona, abordando no solo las necesidades materiales, sino también las sociales, familiares y de acompañamiento derivadas de la situación.
Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid queremos trasladar nuestro más sincero reconocimiento y agradecimiento a las profesionales que han participado en este operativo por su disponibilidad, profesionalidad, compromiso y generosidad. Su actuación ha reflejado, una vez más, los valores que definen nuestra profesión: la solidaridad, la responsabilidad, la defensa de los derechos sociales y el compromiso con las personas en situación de vulnerabilidad. Muchas gracias a: Manuel, Noelia, Belén, Rosa, Amelia, Inmaculada, Antonia, Karina, Esther, Teresa, Alicia, Verónica, Alejandro, Valentina, Lorena, Ana Isabel, Milagros, Marta, Lorena y Patricia.














