Madrid mejora en el Índice DEC 2025, pero los servicios sociales siguen sin alcanzar el aprobado
La Comunidad de Madrid alcanza su mejor resultado en el Índice DEC de Desarrollo de los Servicios Sociales, con 4,85 puntos sobre 10. El informe reconoce avances significativos en cobertura de prestaciones y servicios, aunque mantiene la calificación de sistema “débil” debido a la insuficiente inversión y a importantes déficits en ámbitos clave como la dependencia, las rentas mínimas o la atención a personas sin hogar.
El Índice DEC, elaborado por la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España, evalúa anualmente el desarrollo de los servicios sociales en las comunidades autónomas a partir de tres dimensiones fundamentales: el reconocimiento de derechos y la ordenación del sistema, la relevancia económica de la inversión pública y la cobertura efectiva de prestaciones y servicios.
Avances en cobertura y atención social
El informe destaca una notable mejora en la cobertura de servicios y prestaciones sociales, especialmente en ámbitos vinculados a la atención a personas mayores, la red básica de servicios sociales y los recursos especializados.
Entre los indicadores más destacados figura la dotación de profesionales en los servicios sociales de atención primaria. Madrid cuenta con un profesional por cada 583 habitantes, una ratio muy superior a la media estatal, situada en un profesional por cada 1.363 habitantes.
También sobresalen los datos de atención a las personas mayores. La ayuda a domicilio alcanza al 20,3 % de las personas mayores de 75 años, frente al 12 % de media estatal. Asimismo, la cobertura de teleasistencia llega al 32,4 % de este grupo de población, mientras que la media española se sitúa en el 24 %.
La comunidad registra además 6,2 plazas residenciales públicas por cada 100 personas mayores de 65 años, situándose por encima de la media nacional. En el ámbito de la discapacidad, cuenta con 5,9 plazas diurnas y ocupacionales por cada 100 personas con discapacidad, casi el doble del promedio estatal.
Otro de los aspectos mejor valorados es el apoyo a mujeres víctimas de violencia de género. Madrid dispone de 31 plazas de acogida por cada 100 mujeres con orden de protección, frente a las 16,2 plazas de media en España.
Inversión insuficiente para una región con alta capacidad económica
A pesar de estas fortalezas, el informe señala que el esfuerzo económico destinado a los servicios sociales continúa siendo uno de los principales puntos débiles del sistema madrileño.
Durante 2024, el gasto público en servicios sociales alcanzó los 439,9 euros por habitante, tras crecer un 8,5 % respecto al año anterior. Sin embargo, la cifra sigue lejos de la media estatal, situada en 575,1 euros por habitante.
La diferencia es aún más evidente cuando se analiza el peso de la inversión sobre la riqueza regional. Madrid destina a servicios sociales únicamente el 0,98 % de su PIB, frente al 1,75 % de media nacional. Del mismo modo, el gasto social representa el 9,49 % del presupuesto público total, inferior al 10,4 % registrado en el conjunto del Estado.
Dependencia y rentas mínimas, asignaturas pendientes
El Índice DEC identifica varios ámbitos en los que la Comunidad de Madrid presenta resultados claramente inferiores a la media estatal.
Uno de ellos es la atención a la dependencia, donde obtiene una valoración de 4,5 puntos en la escala del Observatorio de la Dependencia, por debajo del promedio nacional.
Destaca la situación de las rentas mínimas de inserción. Según el informe, únicamente las percibe el 0,4 % de las personas que viven bajo el umbral de la pobreza, frente al 6,2 % de media en España. Además, la cuantía de estas prestaciones representa el 8,9 % de la renta media regional, mientras que la media estatal alcanza el 14,5 %.
También se observan déficits en los programas de acogimiento familiar de menores, que representan el 41,4 % del total de acogimientos frente al 51,8 % estatal, y en los recursos destinados a personas sin hogar, con 71,7 plazas de alojamiento por cada 100.000 habitantes, frente a las 86,4 plazas de media.
Retos para consolidar el sistema
El informe concluye que la Comunidad de Madrid ha mejorado, pero advierte de la necesidad de reforzar la planificación y la financiación del sistema para garantizar su sostenibilidad.
Entre los desafíos pendientes se encuentran la aprobación de un plan estratégico de servicios sociales, una mayor integración de la atención a la dependencia dentro del sistema público de servicios sociales y el aumento de la inversión pública hasta niveles acordes con las necesidades sociales y la capacidad económica de la región.
La mejora registrada en esta edición del Índice DEC evidencia avances relevantes, pero también pone de manifiesto que persisten importantes retos para consolidar unos servicios sociales plenamente garantistas, universales y suficientes para toda la ciudadanía madrileña.



