Posicionamiento sobre la convocatoria de Becas de Comedor del curso 2026/2027 de la Comunidad de Madrid
Becas de Comedor
del curso 2026/2027 de la
Comunidad de Madrid
El acceso al comedor escolar debe garantizarse desde el sistema educativo, no desde los servicios sociales
Con motivo de la finalización del plazo de subsanación de solicitudes de las becas de comedor escolar para el curso 2026-2027, desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid queremos trasladar, un año más, nuestra reflexión sobre el modelo de acceso al comedor escolar en la Comunidad de Madrid.
Defendemos un modelo de comedor escolar universal y gratuito, que garantice el acceso de todas las niñas y niños cuyas familias deseen y necesiten utilizar este servicio, con independencia de su situación económica y sin necesidad de acreditar circunstancias de vulnerabilidad mediante procedimientos administrativos complejos. El comedor escolar forma parte del proceso educativo: contribuye a una alimentación adecuada, favorece la conciliación familiar, promueve la igualdad de oportunidades y constituye un espacio de convivencia y desarrollo para la infancia. Por ello debe consolidarse como una prestación propia del sistema educativo, y no como una ayuda asistencial sujeta a convocatorias anuales y procedimientos de subvención.
Apoyamos las iniciativas sociales, ciudadanas e institucionales que promueven la implantación de un comedor escolar universal y gratuito en la Comunidad de Madrid, al considerar que es la fórmula más eficaz para garantizar este derecho en condiciones de igualdad. Mientras ese modelo no sea una realidad, resulta imprescindible que las convocatorias de ayudas permitan un acceso efectivo y sencillo a las familias que las necesitan.
Valoramos positivamente que la convocatoria 2026-2027 se haya adelantado respecto a cursos anteriores -una mejora que el Colegio venía reclamando- y que exista diálogo con la Dirección General competente de la Consejería de Educación, a la que hemos trasladado propuestas concretas. Sin embargo, estos avances resultan insuficientes mientras no vayan acompañados de una revisión real del procedimiento: la convocatoria mantiene prácticamente el mismo diseño que en años anteriores, y persisten problemas estructurales que continúan derivando hacia servicios sociales situaciones cuya respuesta corresponde al sistema educativo. Nos preocupa especialmente que el periodo de subsanación haya coincidido con el cierre de los centros educativos, sin mecanismos alternativos suficientemente accesibles para orientar a las familias en un momento clave del procedimiento.
Cada año, las familias que no obtienen la beca, o cuya ayuda resulta insuficiente, terminan acudiendo a los servicios sociales municipales para cubrir el coste restante del comedor. En el Ayuntamiento de Madrid, esto se articula mediante mecanismos de colaboración con la Comunidad de Madrid que complementan el coste para familias en situación de vulnerabilidad. Aunque estas actuaciones evitan que muchos niños y niñas queden excluidos del comedor, evidencian una disfunción del sistema: una necesidad educativa termina siendo atendida desde los servicios sociales, cuya finalidad es atender necesidades sociales y acompañar procesos de intervención, no sustituir de forma estructural derechos cuya responsabilidad corresponde a otros sistemas públicos. Cada expediente que un profesional dedica a tramitar estas ayudas es tiempo y recursos que dejan de destinarse a intervenciones propias de su ámbito.
Reiteramos que la competencia para garantizar el acceso al comedor escolar corresponde a la Consejería de Educación. Los servicios sociales deben actuar de forma subsidiaria ante situaciones de especial vulnerabilidad, no sustituir de forma permanente las obligaciones del sistema educativo.
Por ello solicitamos a la Comunidad de Madrid que valore una revisión del marco jurídico de estas ayudas: si la tramitación actual al amparo de la Ley General de Subvenciones limita la posibilidad de introducir mejoras -como la propia Administración ha reconocido-, es necesario estudiar fórmulas jurídicas alternativas que configuren el acceso al comedor escolar como una prestación educativa, con procedimientos más ágiles y adaptados a las necesidades reales de las familias.
El Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid reitera su disposición a seguir colaborando con la Administración educativa para avanzar hacia un modelo que sitúe en el centro los derechos de la infancia y la igualdad de oportunidades. Garantizar el acceso al comedor escolar no puede depender de la intervención de los servicios sociales: debe ser una responsabilidad plenamente asumida por el sistema educativo.



