El Trabajo Social ante la violencia vicaria y la violencia institucional: aprendizajes del V Encuentro Estatal sobre Violencia Vicaria y Violencia de Género Institucional de España

El Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid estuvo presente en el V Encuentro Estatal, de manera telemática, celebrado en Maracena (Granada): un espacio de reflexión y propuesta que reunió a profesionales de distintos ámbitos, representantes institucionales, investigadoras y madres protectoras para abordar una de las formas más complejas y devastadoras de la violencia machista.
Más allá de las novedades legislativas presentadas durante el encuentro, una de las principales ideas compartidas fue la necesidad de comprender la violencia vicaria y la violencia institucional desde una mirada integral, en la que la protección de la infancia y el respeto a los derechos de las mujeres no pueden abordarse de manera separada. La evidencia científica expuesta puso de manifiesto el profundo impacto que la exposición a la violencia tiene sobre el desarrollo y la salud de niños y niñas, reforzando la importancia de intervenir de forma temprana y garantizar entornos seguros para su recuperación.
El encuentro también invitó a una reflexión directa sobre el papel del Trabajo Social. Varias intervenciones señalaron la necesidad de que las profesionales trasciendan una función meramente administrativa para convertirse en agentes activos en la defensa de derechos, incorporando de forma efectiva la perspectiva de género y de infancia en la valoración e intervención social. En este sentido, se recordó que la intervención social no es neutral cuando existen desigualdades estructurales que condicionan la vida de las personas atendidas.
Entre las propuestas compartidas destacaron la formación especializada y continuada de todos los operadores implicados, la eliminación definitiva de prácticas y teorías pseudocientíficas como el denominado Síndrome de Alienación Parental (SAP), la mejora de la coordinación entre sistemas y el impulso de modelos de atención verdaderamente multidisciplinares que sitúen a la infancia y a las mujeres en el centro de las decisiones. Asimismo, se defendió una justicia más accesible y comprensible, capaz de reparar y no solo resolver conflictos.
Como profesionales del Trabajo Social, este encuentro nos recuerda la importancia de mantener una mirada crítica sobre nuestras propias prácticas, reforzar el compromiso con la protección integral de la infancia y seguir incorporando la perspectiva feminista como herramienta imprescindible para comprender las violencias y acompañar a quienes las sufren.
Porque garantizar derechos no consiste únicamente en disponer de normas adecuadas, sino también en asegurar que las instituciones y quienes formamos parte de ellas seamos capaces de hacerlas efectivas desde una intervención ética, especializada y centrada en las personas.



