Posicionamiento ante la retirada de enseres y pertenencias de personas en situación de sinhogarismo en la ciudad de Madrid

El presente comunicado se formula desde el compromiso del Trabajo Social con la dignidad humana, la justicia social, los derechos humanos, la autonomía, la participación y la protección de las personas en situación de especial vulnerabilidad.

1. Consideraciones generales

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid manifestamos nuestra preocupación ante las informaciones relativas a actuaciones de retirada de enseres y pertenencias de personas en situación de sinhogarismo en la vía pública, especialmente cuando pudieran desarrollarse sin información previa suficiente, sin valoración social individualizada, sin garantías de identificación, custodia y devolución de objetos personales esenciales, o sin una alternativa social y habitacional adecuada.

Las personas que se encuentran en situación de sinhogarismo conservan íntegramente su condición de ciudadanas y la titularidad efectiva de sus derechos. La permanencia en el espacio público no puede comportar una disminución de garantías, ni justificar intervenciones que puedan afectar a su dignidad, intimidad, seguridad, autonomía o acceso a prestaciones y servicios básicos.

Desde una perspectiva deontológica, las pertenencias personales no pueden ser consideradas de forma indiferenciada como residuos. Documentación identificativa, informes médicos, medicación, ropa, dispositivos de comunicación, mantas, fotografías u otros objetos de valor personal pueden constituir elementos imprescindibles para preservar la continuidad de la intervención social, la identidad, la salud, la comunicación con redes de apoyo y el ejercicio efectivo de derechos.

2. Fundamentación ética y deontológica

El Código Deontológico del Trabajo Social sitúa la actuación profesional sobre los valores de dignidad, libertad e igualdad, y exige una intervención fundada en el respeto activo a la persona, la individualización, la personalización, la promoción integral, la justicia social, el reconocimiento de derechos humanos y sociales, la autodeterminación, la responsabilidad, la coherencia profesional, la colaboración y la integridad.

En coherencia con dichos principios, cualquier actuación pública que afecte a personas en situación de sinhogarismo debe garantizar una intervención proporcionada, motivada, respetuosa con los derechos de la persona y orientada a la protección, el acompañamiento y la generación de alternativas reales. La gestión del espacio público, la salubridad y la convivencia son objetivos legítimos de las administraciones, pero deben desplegarse de forma compatible con los derechos fundamentales, la atención centrada en la persona y la prevención de daños añadidos.

El Trabajo Social no puede quedar reducido a una función instrumental de acompañamiento formal de actuaciones previamente decididas. La intervención profesional requiere autonomía técnica, valoración social, información adecuada, capacidad de propuesta y coordinación efectiva con los servicios y recursos competentes. Cuando las instrucciones o prácticas organizativas puedan entrar en tensión con los principios éticos y deontológicos de la profesión, resulta necesario activar espacios de revisión técnica, diálogo institucional y garantía profesional.

3. Impacto en la intervención social

La relación profesional con personas en situación de sinhogarismo se construye desde la presencia continuada, la confianza, la información honesta, el respeto a los tiempos de la persona y la coherencia de la respuesta institucional. Las actuaciones que se perciben como meramente expulsivas, desestructurantes o no acompañadas de alternativas pueden deteriorar gravemente ese vínculo, dificultar la continuidad de los procesos de intervención y aumentar la desconfianza hacia los servicios públicos y las entidades sociales.

Asimismo, la pérdida o retirada no garantizada de objetos personales esenciales puede generar consecuencias desproporcionadas: pérdida de documentación, interrupción de tratamientos, imposibilidad de contacto con profesionales o familiares, dificultades para acreditar identidad o tramitar recursos, y mayor exposición a riesgos para la salud, la seguridad y la integridad personal.

4. Propuestas de actuación

Por todo ello, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid considera necesario avanzar en las siguientes líneas de mejora institucional y técnica:

  • Revisión de protocolos: Revisar los protocolos municipales de intervención en asentamientos, puntos de pernocta y espacios de permanencia habitual de personas sin hogar, incorporando criterios de derechos humanos, proporcionalidad, intervención social y reducción de daños.
  • Información previa y garantías: Establecer mecanismos de aviso previo suficiente a las personas afectadas y a los equipos sociales de referencia, salvo situaciones excepcionales debidamente motivadas por riesgo grave e inminente.
  • Valoración individualizada: Garantizar una valoración social individualizada antes de adoptar decisiones que puedan afectar a pertenencias, continuidad de intervención, seguridad personal o acceso a derechos básicos.
  • Identificación, custodia y devolución: Implantar procedimientos claros de identificación, inventario, custodia y devolución de pertenencias, con especial protección de documentación, medicación, dispositivos de comunicación, ropa, informes sanitarios y objetos de valor personal.
  • Presencia profesional efectiva: Asegurar la presencia de profesionales de intervención social con capacidad real para valorar la situación, informar a la persona, proponer alternativas y coordinar recursos.
  • Alternativas sociales y habitacionales: Evitar actuaciones limitadas a la retirada de enseres o al desplazamiento de personas, garantizando ofertas concretas, accesibles y adecuadas de atención social, alojamiento, acompañamiento y continuidad de cuidados.
  • Coordinación institucional: Reforzar la coordinación entre servicios sociales, salud, emergencias, entidades sociales, dispositivos de calle, recursos de alojamiento y otros sistemas de protección implicados.
  • Diálogo técnico y participación: Abrir un espacio de diálogo con colegios profesionales, entidades sociales, equipos de calle y personas con experiencia directa de sinhogarismo, con el fin de construir criterios compartidos de intervención.
  • Transparencia y evaluación: Publicar información agregada y transparente sobre actuaciones realizadas, personas afectadas, pertenencias retiradas, alternativas ofrecidas y resultados obtenidos, respetando en todo caso la confidencialidad y la protección de datos personales.

5. Compromiso institucional

El Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid reafirma su compromiso con una ciudad que cuide, que no invisibilice la pobreza y que sitúe la dignidad humana, los derechos y la justicia social en el centro de las políticas públicas. El sinhogarismo constituye una expresión extrema de exclusión social y requiere respuestas estructurales, sostenidas y coordinadas, basadas en vivienda, acompañamiento profesional, salud, protección social y participación de las personas afectadas.

Madrid no puede abordar el sinhogarismo desde la mera retirada de lo visible. La respuesta pública debe orientarse a la restitución de derechos, la protección de la dignidad, la continuidad de los vínculos profesionales y la construcción de alternativas reales de vida.